Las criticas pueden destruir
Parase en los zapatos de otros: Para tener buenas relaciones humanas y ser querido por todas las personas con quienes tratamos, debemos “pararnos en los zapatos de las otras personas”, para darnos cuenta como se sienten. Un punto importante de tener en cuenta es la murmuración. Según los análisis de este tema, la mayoría de murmuraciones que hacen muchas personas, son injustas y carecen de veracidad. “Según un psicólogo canadiense, que nos daba una charla de relaciones humanas, sostiene que a los seres humanos nos gusta mucho hablar de los demás”. Y lo peor es que a la mayoría de murmuraciones muchas veces se les coloca más de lo que haya ocurrido realmente. Recordemos que los resultados de las murmuraciones son: los resentimientos, enemistades, y son causantes de divorcios de parejas y fracasos hasta de las empresas.
Reflexionemos al respecto: Una señora se cambio de vivienda en una ciudad. Al llegar al nuevo vecindario, como no tenía personas conocidas, se quedaba en su casa y siempre se mantenía con sus ojos llorosos y con cara de aburrida e inspiraba tener mal carácter. A los pocos días los vecinos que la veían con frecuencia, comenzaron a hablar mal de ella. Decían que era conflictiva, que no se relacionaba con nadie, y que la mayoría de veces se mantenía acostada y que era muy llorona por lo que era seguro de que peleaba con su esposo e hijos. Comenzaron a hacer murmuraciones de ella y a juzgarla según se imaginaban que era su vida. Hasta que un día, cuando ya obtuvo mas confianza con la vecina de al lado, le contó los motivos por los cuales se mantenía triste: su única hija de dieciocho anos, había fallecido hacía quince días en un accidente de transito. Esto hizo que cambiase de vivienda para tratar de disipar la pena que la estaba consumiendo. La señora contaba además que su hija era la mejor amiga que ella tenia, pues había mucha confianza y era la que le daba alegría a la casa. Además de ser alegre era muy buena hija, buena hermana, y querida en la universidad donde estudiaba. Y con la perdida de su joven hija, ella se sentía destruida y estaba al borde de la locura y la desesperación.
La señora no tenía un momento de tranquilidad y la razón de mantenerse llorosa y mostrar “un mal carácter”, era porque su hija había fallecido. Sin embargo, las vecinas y demás personas la criticaban injustamente y murmuraban cosas desagradables sin pensar cuál sería el problema de la señora para mostrar tal actitud. Algunas vecinas al darse cuenta de su delicado problema, le pidieron disculpas y se solidarizaron con ella. “Aunque creo que hay veces que ya es tarde para pedir disculpas porque causamos mucho daño a las personas”.
No podemos juzgar a las personas injustamente, “debemos pararnos en sus propios zapatos” para quizá averiguar el porqué de su comportamiento, en vez de estar hablando y criticando a la ligera sin saber los motivos de su proceder. “La crítica nos hunde en la mediocridad”. “Debido a la crítica mal intencionada existen muchos fracasos en todo el mundo”. Si deseamos conservar buenas relaciones y ser queridos y valorados por las personas con quienes nos relacionamos, debemos tomar conciencia de esta enseñanza para no ser críticos ni murmuradores. Es por culpa de la crítica que se divorcian parejas, fracasan empresas, se frustran estudios y en general todo se perjudica. “Cuando usted le hecha tierra a otra persona, lo único que hace es perder terreno”. Autor: Dr. Honoraldo Vahos.
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